La comunicación es crucial. Todos los miembros del grupo están unidos por un importante sistema de comunicación que incluye gestos, movimientos y sonidos, también así el olor es identificatorio y emisor de mensajes. Poseen un complejo sistema de vocalizaciones, lenguaje corporal, que incluye cambio de expresiones en sus caras, posiciones del cuerpo, movimientos de manos, brazos, etc.
Las vocalizaciones varían en intensidad, tono, circunstancias y significado.
El bramido o aullido ronco del carayá los convierte en los animales mas ruidosos del mundo, lo que los ubica en el Libro Guinness de los records mundiales. Sus aullidos grupales pueden oírse hasta 16 Km. (escala de frecuencia 400-6000 hz)
Estas vocalizaciones (rugidos guturales) son provocados por un gran desarrollo de los cartílagos de la garganta (poseen una laringe hipertrofiada con amplios sacos de resonancia, alojados en el hueso hiodeo). Este complejo desarrollo actúa de manera de caja de resonancia o amplificador del órgano vocal.
La barba abultada que el macho presenta en la garganta se debe al extraordinario desarrollo del aparato fonador.
Al amanecer los machos de cada tribu o clan “empeñados en justificar su nombre” entonan estruendosos coros de aullidos que pueden ser percibidos a 16 Km. de distancia.
Este vocerío tiene por misión mantener comunicados los distintos grupos, sin necesidad del contacto visual, De esta manera cada tribu procura mantenerse alejada de las restantes, evitando conflictos territoriales. Pero esto no termina aquí, porque cuando inevitablemente dos grupos entran en contacto, el conflicto se dirime por medio de las famosas “batallas de aullidos”, como así también exhibición de movimientos a respetable distancia, empeñándose a una ritualizada competición de gritos, en la que cada bando pareciera intentar ensordecer al contrario. Luego de un rato cada clan prosigue caminos opuestos, sin que ningún individuo haya sufrido el más mínimo daño, como no sea, podría pensar un observador “una leve faringitis”, pero su órgano vocal esta adaptado para esta función.
Aullidos a coro: Generalmente al comenzar el día, después de la siesta y hacia el atardecer, estos aullidos grupales estarían relacionados con el marcado auditivo de un territorio permanente o temporal. Comienza un macho, al que se le van sumando otros hasta conformar un coro atronador.
Existen otros tipos de vocalizaciones como: especies de ladridos, cloqueo repetidos, gruñidos, gemidos, ronroneos, chillidos que manifiestan distintos estados.
Hay quienes dicen como según d’ Orbigny, que cuando viene lluvia, servían de “hidrómetro” a los navegantes del Paraná.
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